Torre del Homenaje Monumento cerrado: no es posible su visita.

Huéscar era una zona fronteriza bastante relevante de la zona septentrional del antiguo Reino Nazarí de Granada. Constituía un importante puesto de observación militar que, en el año de 1434 sufriría importantes daños a causa de la incursión cristiana a manos de los castellanos. La mayor parte de lo que queda de la Alcazaba de Huéscar -Declarada Bien de Interés Cultural el 25 de Junio de 1985- se encuentra en algunas partes dispersas de sus murallas, y la reconstruida Puerta del Homenaje-. 
Se corresponden estos restos con tres de sus caras, las orientadas al Oeste, Este, y Sur, dando fachadas las dos primeras a la plaza del Santo Cristo, con 12,50 metros de longitud apreciable y a la calle Alhóndiga, con 12 metros. La tercera se encuentra en el interior de una vivienda adosada. De la orientada al Norte no se ha podido comprobar su existencia.

Panorámica de la Torre del Homenaje

Características de la Construcción

Tiene tres plantas sobre la rasante de las calles, con una altura total conservada de 10,5 metros. La planta baja está levantada con restos de antiguas construcciones romanas, entre cuyas piedras ciclópeas destacan varias con inscripciones, un gran dintel y un fuste redondo, todo de un gran valor. El resto de plantas están formadas por muros de tapial. Todos los muros exteriores conservados tienen un grosor de 1.85 metros. Hay constancia de que quedan restos de murallas y torres de tapial y mampostería de la antigua alcazaba, al norte de la torre mencionada, en el interior del recinto de la actual plaza de toros de la localidad.

Torre del Homenaje

De época árabe. En su Sillería se usaron lápidas mortuorias de las antiguas necrópolis romanas. Todas ellas realizadas sobre caliza de buena calidad, destacando su estado de conservación, ya que aunque presentan fragmentaciones, estas no afectan al texto.
Hay que remontarse al año 1324, momento en que fue destruido el castillo roquero de “Huéscar la Vieja” o “Patio de los Moros” -que así se le conoce popularmente-. Destruido este castillo murciano, e incorporada toda la comarca -desde Castril a Orce- por primera vez a Granada, decide el sultán de Granada, Ismail I, colocar una población importante, con también importante alcazaba. Se centraría en la protección de la zona, delimitando el área con el sistema de atalayas y amurallando lo que ya se constituiría en el núcleo urbano del actual Huéscar, con su gran alcazaba, de la que pocos restos han quedado, -salvo algunas partes de murallas y la reconstruida Puerta del Homenaje-.

Herencia histórica. Evolución de la actual ciudad de Huéscar

La Herencia Histórica: La estructura urbana actual es heredera de la propia historia de la ciudad de tal forma que pueden identificarse los distintos asentamientos históricos. De esta forma la ciudad se ha ido construyendo partiendo de la ciudad árabe medieval, sus ensanches posteriores a la reconquista y las fundamentales aportaciones de la época ducal de los siglos XVI a XVIII en torno a los que se desarrolla la ciudad hasta los recientes ensanches modernos.
La ciudad medieval: La fortaleza y medina árabes se puede identificar en la traza urbana actual correspondiente a la zona limitada por el Paseo Del Sto. Cristo, Calle Barrueta, Calle Carril y Calle Nueva, comprendiendo las calles de las Tiendas, Alhóndiga y Morería. En conjunto, la ciudad amurallada contaba con una superficie próxima a 4 Has. y se abría al exterior a través de tres puertas situadas en las actuales Plaza de la Maza, Plaza Mayor y la principal en la Calle Barrueta.
La Ciudad Cristiana A partir de la reconquista la ciudad supera la muralla y comienza su primera expansión que se vienen a producir hacia el Oeste donde las condiciones topográficas son más favorable y donde se construye la nueva iglesia Colegiata de Sta. María que constituye un referente de la nueva época y los conventos de Sto. Domingo y S. Francisco. De esta forma la Ciudad se desarrolla en torno a estos elementos estructuradores apareciendo trazas que se mantienen por medio de las calles Mayor, S. Francisco y Morote, correspondiendo éstas con los caminos de Castril y Castilléjar. Las nuevas reglas de trazado de la ciudad cristiana con calles rectas y alineadas contrastan con la débil e irregular traza árabe de calles estrechas estranguladas.
Por otra parte la vinculación de la ciudad a casas nobiliarias y a la Diócesis de Toledo aporta un carácter monumental que se manifiesta sobre todo en los conventos y construcciones eclesiásticos pero también en numerosas construcciones civiles de tal forma que son frecuentes en Huéscar las casas nobles con portadas de piedra y composiciones de ciudad traza. Se van completando la construcción de la ciudad con un gran número de casas solariegas que generalmente con huerto incorporado van conformando la nueva escena urbana que llega a alcanzar por el norte a través de la C/Mayor al convento de Sto. Domingo, por el Este hasta el de S. Francisco, mientras que por el Sur y Este los límites se mantienen más ajustados. Todos estos crecimientos son perfectamente identificables en la ciudad actual tanto en la referente a sus trazados como en muchas ocasiones también en cuanto a las edificaciones.

Las tres lápidas son de tipo funerario, ostentando los siguientes textos:

La primera lápida tiene las siguientes dimensiones: 100 cm. de ancho por 146 cm. de largo. Se desconoce su grosor al estar empotrada en el muro que la contiene. Presenta el siguiente texto :"Consagrado a los dioses Manes. Publio Atelio Paulino, de la tribu Sergia, de setenta y cinco años de edad, aquí está enterrado. Sea para ti la tierra ligera. Sus hijos, los Atelios,Prócula y Paulo, han erigido este monumento a su padre bondadosísimo".
Las medidas que alcanza la segunda lápida son de 59 x 210 x 31 cm. Su superficie escrita, abarca unas dimensiones de 29 x 180 cm. Presenta el siguiente escrito: "Consagrado a los dioses Manes. A Lucio Manlio Paeto, hijo de Lucio, de la tribu Quirina, de setenta años de edad. Aquí está enterrado. Sea para ti la tierra ligera. De acuerdo con su testamento (se le erigió este monumento)".
La última de las lápidas, 60 x 184 x 34 cm. Presenta el siguiente escrito: "Consagrado a los dioses Manes. Manlia Psique, hija de Lucio, de dieciséis años de edad".

Restauración de la Torre del Homenaje. Conoce más en: Proyecto publicado en ON295 - SEP/2008

Interiores de la Torre del Homenaje

La Torre del Homenaje se encontraba en muy mal estado de conservación. Desde finales de los setenta estaba apuntalada y entibada con estructura metálica y tableros de madera, para evitar su desplome. En la actualidad - las obras ya terminadas desde hace algunos años-, existe un proyecto para adecuarla a sala de exposiciones, recuperando las dependencias adquiridas por las viviendas anexas.
Arquitecto Antonio Jiménez Torrecillas: "La Torre del homenaje de Huéscar es un puesto de observación militar que, desmochado tras la conquista de la ciudad en 1434, ingresó en el ajuar de lo doméstico. El objetivo es restaurar la visión de su horizonte. Encaramarse hasta alcanzar la vista hacia el paisaje. Restaurar es aquí, ante todo, poder mirar.
Las condiciones topográficas del emplazamiento son favorables al establecimiento de una red de control visual del territorio, pero la liquidación de la alcazaba de Huéscar y el recorte de su Torre del Homenaje dificultan la lectura de estos vínculos visuales, la relación entre el entorno construido y el natural, entre el monumento y la extensión indefinida de su paisaje. El proyecto valora el lugar en estas dos escalas. La próxima, afirmando el hito en la trama urbana, y la alejada, elevando una plataforma a modo de mirador sobre la ciudad que restituya los vínculos entre ciudad y territorio, entre espacio doméstico y paisaje. -Finalista premios FAD 2008-. Proyecto publicado en: ON295 - SEP/2008 Fotografía: Jesús Granada y Vicente del Amo.

Copyright @ 2009 Portal Comarca de Huéscar. Todos los derechos reservados.