El río Castril

...Durante siglos y siglos las aguas de un río hasta ahí sin nombre corrían tumultuosas por el sitio donde un día se levantaría Castril y, mientras iban pasando, miran hacia arriba, a la peña, y se decían unas a otras: “Todavía no está aquí”. Y seguían su camino hacia el mar pensando, con la misma paciencia, que tras el tiempo, otro tiempo viene, y que nuevas aguas llegarán... -José Saramago. "Castril: visiones de un paisaje. 2007-
... Amasadas, retenidas por el muro gigantesco del pantano que hizo con ellas un lago, las aguas del río Castril ya no están furiosas sobre las piedras, ya no rugen como antes entre las altas y apretadas paredes de rocas con que, durante milenios, la peña, inútilmente, las quiso estrangular... -José Saramago. "Castril: visiones de un paisaje. 2007

Río Castril

Acuíferos del río

Acuífero de Pinar Negro: Situado en el margen norte de la Sierra de Castril. La recarga del acuífero se realiza por infiltración de la precipitación, frecuentemente en forma sólida durante los meses de invierno, que percola lentamente a través de las fracturas, dolinas, uvalas y poljes, puesto que la escorrentía superficial es prácticamente nula. La descarga del sistema se produce se forma natural por manantiales situados a cotas elevadas, la mayor parte a más de 1.250 m.s.n.m. de altitud. El volumen medio anual de agua infiltrada ha sido calculado en unos 80 hm3. A través del Nacimiento del río Castril se produce casi el 50 % de la descarga total del acuífero, con una media de 37 hm3 anuales; el resto surge por otros manantiales como el Aguamulas y el Aguas Negras, la mayor parte en el vecino Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
En el manantial que da origen al río Castril se han medido caudales comprendidos entre 300 y 5.500 l/s con un caudal medio de casi 2.300 l/s, lo que lo convierte en el más caudaloso de la provincia de Granada y uno de los mayores de Andalucía. Su caudal está parcialmente regulado mediante la construcción de infraestructuras, como la Presa de El Portillo, inaugurada en el año 2000, situada en las inmediaciones del casco urbano de Castril y con una capacidad de 32,9 hm3.

Nacimiento del río Castril

La ruta se inicia en la cortijada del Nacimiento y termina en el mirador homónimo, situado frente al manantial del Nacimiento, que ofrece una de las imágenes más espectaculares del parque: el farallón desde el que mana prodigiosamente el agua que alimenta todo el valle. Este trayecto, de apenas una hora de duración, es llano y no presentan dificultad alguna, lo que lo hace apto para cualquier tipo de visitante.

Mirador homónimo

Seguiríamos un sendero que en su último tramo comienza a ascender progresivamente, unos 100 metros, hasta situarse a 1.300 metros de altitud, punto donde se encuentra ubicado dicho mirador. A lo largo del ascenso los lapiaces son las formas kársticas más abundantes. Desde el mirador se observa el rebosadero de agua que surge de la pared rocosa conocido como el Nacimiento del río Castril.

Nacimiento

Características: Se trata de una surgencia que se produce en numerosos puntos, que generan saltos de agua a modo de cascadas y pequeñas pozas que dan al entorno una gran belleza. El caudal que surge es muy variable de acuerdo con la época del año y con el volumen de las precipitaciones. Así durante los meses de verano, el agua sale a través de los puntos más bajos, mientras que en el resto del año, y en función de la bonanza del año hidrológico, el agua rebosa desde puntos más elevados. El hecho que más llama la atención es la salida de agua que se produce a partir de una grieta inclinada. Se trata de una falla que afecta a los carbonatos y condiciona el punto de descarga. La fuerza con la que se deja caer el agua ha incidido sobre el sustrato calcáreo favoreciendo la formación de un rosario de pequeñas pozas situadas a diferente cota, que los visitantes aprovechan en verano, para darse un refrescante baño de aguas muy frías. El agua del río Castril en su nacimiento es la más fría de todo el Parque (unos 9,5 ºC), de bajo contenido salino, con una conductividad eléctrica de 246 μS/cm y facies bicarbonatada cálcico-magnésica. El río Castril constituye uno de los escasos ríos andaluces en los que sus aguas frías, transparentes y bien oxigenadas favorecen la presencia de una población autóctona de trucha de gran interés, ya que aún conserva intacta su variedad original

El valle del río Castril

El Parque Natural de la Sierra de Castril se ubica en un complejo montañoso de dirección NE-SO que engloba la cabecera del río Castril, delimitado al oeste por la Sierra de Castril, y al este por Sierra Seca. Este encajonamiento del río, ha generado laderas de elevada pendiente y desniveles que llegan a superar los 400 metros de desnivel, dando como resultado la formación de gargantas, cascadas y saltos de agua, formas que se repiten frecuentemente por por todo el Parque. Se generan surgencias con cascadas y pequeños saltos de agua algunos de gran espectacularidad, siendo los casos más singulares el propio nacimiento del río Castril o la cascada del Barranco de la Magdalena.

Valle río castril en otoño. Foto finalista del XVIII concurso fotografia de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucia -Juan Manuel Iruela-

Al mismo tiempo, las formaciones calcáreas predominantes en los flancos del río, permiten albergar en ellas uno de los reservorios de agua más importantes de toda la zona, con embalses subterráneos que se alimentan de las lluvias de precipitación y la nieve, para posteriormente alumbrar en los manantiales y fuentes, como es el caso de Juan Ruiz, los Tubos, la Magdalena o Lézar, sin olvidar el nacimiento de agua que da origen al río más caudaloso de la provincia de Granada, el Castril, y uno de los manantiales de mayor caudal de toda Andalucía. El manantial de Juan Ruiz ha sido regulado para su utilización en el abastecimiento del núcleo de Castril, y sus excedentes junto con las aguas de la Fuente de Los Tubos son distribuidas mediante acequias para favorecer el desarrollo de una de las principales actividades económicas de la zona, la agricultura. El resto de los manantiales aportan sus recursos directamente al cauce del río Castril.

Panorámicas del valle del río de Castril

El valle del río Castril es la unidad fundamental que vertebra el paisaje dentro de este Espacio. El fuerte descenso de la pendiente frente a las cumbres y laderas provoca la generación de grandes y variadas formas deposicionales. Entre las más importantes hay que destacar los sistemas de terrazas, los abanicos aluviales, coluviales y glacis generados por los arroyos laterales que alimentan al río Castril, así como el fondo de valle y llanura de inundación de este último. La disponibilidad de agua y la presencia de un sustrato blando permiten que en estas zonas se desarrolle una intensa actividad agrícola caracterizada por la presencia de numerosas pequeñas huertas.

La vegetación en el río

En el dominio del cauce del río es muy escasa la vegetación que se puede desarrollar, sobre todo por la fuerte acción que ejerce la velocidad del agua. En esta situación tan desfavorable, es posible encontrar en la orilla del río o en pequeños islotes generados por grandes piedras a un herbazal húmedo de grama de cien pies (Glyceria declinata), una hierba que está muy bien adaptada para enraizar entre los cantos de estas aguas rápidas. En zonas con suelo más o menos profundo, pero que aún se mantiene la fuerza del agua, es posible hallar una comunidad hidrofítica del ranúnculo Ranunculus trichophyllus, una especie que soporta las batidas y arrastres del cauce, y que es renovada cada año tras las avenidas invernales. En cambio, en charcas y pozas en donde la velocidad del agua es moderada se desarrolla una formación dominada por el alga Chara vulgaris, pero si el agua discurre lenta, como ocurre entre grandes rocas o en pequeños remansos, entonces es frecuente encontrar la comunidad de berros y apio silvestre, una formación herbácea arraigada al lecho del río pero que tiene sus tallos y hojas medio flotantes, lo que le confiere un aspecto muy característico. El dominio de la mimbre de hoja estrecha comienza en el borde del río ya sobre tierra firme y se prolonga tierra adentro a unos pocos metros. Incluye un amplio número de comunidades que aparecen entremezcladas y en mosaico según el estado de degradación del medio y de las condiciones ecológicas reinantes.

recorridos del río

Dejando la sauceda que se instala en la orilla del río, la siguiente banda de vegetación corresponde al dominio del álamo blanco que aparece bordeando a la anterior en lugares donde la inundación es frecuente durante el periodo de lluvias, pero que sin embargo queda seco en la superficie durante buena parte del año.

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